Historia de la sal rosa del Himalaya

Hablar de la historia de la sal rosa del Himalaya es hablar de una historia encerrada en las entrañas de la Tierra desde hace millones de años. Historia que se remota a la Era Precámbrica, cuando la vida en la tierra era gobernada por los organismos unicelulares.

Historia que se remonta en un mar que primero quedó encerrado entre las montañas del Himalaya y que después la radiación solar evaporó, dejando en su lugar una riqueza mineral natural única, que quedó a la espera de ser descubierta.

Millones de años después, el hombre moderno descubrió todos los beneficios de la sal rosa del Himalaya, la sal que promete dejar atrás a la sal común de mesa y a las sales marinas, cuya subsistencia hoy es dudosa debido a la enorme contaminación de los mares.

Te invitamos a adentrarte en las montañas para descubrir la apasionante historia de la sal rosa del Himalaya, que hoy llega a tu mesa con innumerables beneficios para tu salud.

¿Cómo se formó la sal rosa del Himalaya?

Cierra los ojos. Trata de imaginarte la tierra hace más de 500 millones de años atrás, en la era precámbrica.

Un antiguo mar interior se evaporó lentamente, dejando como recuerdo depósitos de sal mineral en estado puro. Debido a a los cambios producidos en el planeta por la actividad tectónica, ese lecho marino quedó sellado herméticamente y enterrado bajo una intensa presión.

A medida que los continentes se formaban, la roca que rodeaba ese lecho marino, fue forzada hacia arriba, formando las cadenas montañosas donde hoy se encuentra la cordillera del Himalaya.

¿Cómo se descubrió la sal rosa del Himalaya?

Alrededor del año 325 A.C. Alejandro Magno y sus soldados se detuvieron a descansar en la región de Khewra, lo que hoy es el norte de Pakistán. Estos valientes soldados descubrieron que los caballos, cansados y hambrientos por la travesía, lamían rocas saladas.

Siglos más tarde, el emperador mongol Jalaluddin Muhammad Akbar, introdujo la extracción de sal estandarizada en Khewra, convirtiendo la sal rosada en una mercancía comercial, valorada por su composición, rica en minerales.

En el año 1827, un ingeniero británico desarrolló un sistema de excavación en las minas de sal rosa, mediante el cual se utilizaban las mismas paredes de roca para construir los túneles por los que ingresaban los mineros, para extraer la sal de forma manual, casi artesanal.

Hoy en día, la sal rosada del Himalaya sigue siendo extraída en forma manual, garantizando la conservación de los más de ochenta minerales que componen su excelente valor nutricional.

Importancia de la mina de sal rosada de Khewra

Llamada también Mina de sal de Mayo, es la mina más grande y más antigua de las que se tenga conocimiento en la Cordillera del Himalaya. Hoy en día se extiende a través de veinticinco millas de túneles en dieciocho niveles de trabajo y es una importante atracción turística a la que se acercan más de 300.000 visitantes al año.

En su interior se encuentran esculturas salinas de famosos monumentos, como la Torre Eiffel y la Gran Muralla China. Como ya dijimos antes, la sal del Himalaya se cosecha utilizando un sistema manual, el “Dome and Pillar”, que garantiza la sostenibilidad y seguridad de las personas que trabajan en las minas.

Solo el cincuenta por ciento de la sal de cada una de las habitaciones de la mina se extrae, mientras que el cincuenta por ciento restante, se deja como pilares para soportar la estructura de cada una de estas habitaciones naturales.

La dinamita solo se utilizó para la apertura de la mina y toda la extracción de sal del Himalaya se realiza a mano, utilizando métodos tradicionales. Aunque este proceso es muy lento, protege la estructura cristalina de la sal, y no afecta la vida silvestre del lugar.

Por qué crece la demanda de la sal rosa del Himalaya

La historia de la sal rosa del Himalaya ha hecho que esta se conozca como el “oro blanco”, así llaman a esta sal los habitantes de la región. Actualmente, su uso está cada día más difundido, tanto para uso culinario como para tratamientos terapéuticos y cosméticos.

La sal rosa se utiliza de la misma manera que la sal común y la sal marina. Solo que es más orgánica que la sal de mesa y más pura que la sal marina, puesto que los océanos cada día registran mayores índices de contaminación.

Muchos reconocidos chefs utilizan la sal de mesa rosa del Himalaya para destacar sus platos, agregando un toque de color adicional y una textura diferente a los alimentos. Además, en la cocina vegetariana también se está poniendo muy de moda la sal negra del Himalaya por el toque a sabor a huevo que aporta a los platos.